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"Los Cimientos de la Felicidad" por James Allen

James Allen, conocido por ser el padre del género denominado auto-ayuda, inicia éste tratado explicando el punto de partida para cualquier edificación firme: los cimientos. Apoyado en dicha analogía pretende explicar con términos sencillos los fundamentos para alcanzar la felicidad y el éxito personal.

"Cómo se comienza un edificio? Por la planeación de la obra y se procede a edificar de acuerdo a los planes iniciando por los cimientos". —James Allen

De acuerdo con Allen, una vida fructífera va de la mano con objetivos bien definidos y principios sólidos. Así como es ilógico iniciar cualquier proyecto por la mitad, las personas que gozan de buenos resultados son aquellas que no ignoran el aprendizaje y práctica de las tareas básicas por simples que parezcan.

Los fundamentos de cualquier disciplina son pocos, parten de lo general a lo particular, aún así, sin ellos es imposible profundizar el conocimiento.

James enumera los principios fundamentales de vida, necesarios para una existencia en armonía dentro de la sociedad.

El deber, hace hincapié en dedicarse a las actividades propias sin criticar ni interferir en la labor de otros.

Honestidad, la cual implica de manera general evitar mentir y realizar solo comentarios sinceros.

Ahorro, tanto de la materia tangible (dinero) como de lo intangible. Conservar la vitalidad mental, evitando derrochar energía en pensamientos o actividades que no son de provecho es también ahorrar.

La generosidad es para el autor no necesariamente compartir recursos monetarios con los menos afortunados, es repartir conocimiento y tener empatía.

Por último, la disciplina requerida para convertirse en una versión mejor de sí y evitar los actos impulsivos: el auto-control.

Tras la práctica regular de los cinco principios previos se va dando forma a lo que Allen nombra orden idóneo. Este hace alusión a una vida disciplinada y metódica, en la cual se evita caer en la pereza, busca constantemente el cuidado del cuerpo y ampliar los horizontes intelectuales.

El orden brinda fuerza y eficiencia en cada una de las actividades diarias.

Vivir en armonía con los demás requiere de acciones positivas, las cuales no son más que tener consideración por los otros.

El conocimiento verdadero lleva a la sinceridad. Una persona prudente evitará hablar calumnias y demás falsedades. Quien escucha calumnias participa de manera pasiva en el acto y también colabora con la difusión del mal.

Quien es sincero no puede ser perturbado ante los calumniadores.

"La condición espiritual de uno se manifiesta por las palabras que pronuncia." —James Allen

Tener una mentalidad ecuánime engloba muchos elementos característicos de las personas con una existencia llena de paz y sabiduría. Entre ellos la ausencia de impulsividad y con disposición para absorber ideas ajenas sin considerar solo las propias como correctas.

James Allen cierra ésta publicación afirmando que todo resultado proviene directamente de una acción personal. Para él la suerte no existe, nuestra condición actual es un nítido reflejo de la condición espiritual.

Ultima edición: Marzo 6, 2019

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